miércoles, 27 de abril de 2011

Música 29-12-2009

Las notas son tan puras,
como la verdad irresoluble de la vida,
el arroyo fluyendo atreves de mi montaña
humedeciéndote la calma y jugueteando con tus pies.

Declaras y asumes tuyo el mundo de los oyentes;
te apropias sin avisos, ni disculpas;
entras y no sales, gorgoreas  en el agua y el aire,
la tierra y el fuego, saltando arremolinados en tu cuello
las gotas de viento resurrecto...


...De a poco caes.

“Destello con vida d`engranajes mágicos, 
sonidos celestiales y bestiales a la vez;
tan hermanos como la sangre 
que fluye en todo ser humano 
y que por todo ser humano habita”.


“Notas diáfanas en mi mente,
inspiradoras al compás del alma
corazón abierto a la tranquilidad de mi propia cama”.

Asumo tu llegada y te quedas, residiendo en calma;
no huyes, no reclamas; no me miras, ni te miro;
te busco y no te encuentro; pero de pronto recuerdo
estar sentado en tus brazos que no tienen lazos.


Y abrigado por tus cabellos
que peinados, entrelazados y frescos,
me hacen saber que nunca te fuiste,
jamás desapareciste, ni nunca te iras.

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